Opinión

Opinión: ¿Deberían los menores tener un smartphone?

Que quede claro de antemano que no quiero cuestionar el criterio de los padres, de hecho yo no lo soy, pero sí quiero dar mi punto de vista, desde fuera y poniéndome en el papel, de si los niños están preparados para lo que ofrece un móvil hoy en día.

Esto va a ser un monólogo, por que es un artículo de opinión, pero estaría encantado en que se rebatan o discutan mis argumentos en los comentarios, para eso estamos. La idea me ha venido al comprar un videojuego en Wallapop, tras conversar un par de días con la persona que lo vendía, quedé con él en la calle. La sorpresa al encontrarme a un niño de no más de 8 años fue mayúscula. No tan sólo por el hecho del peligro que puede correr al quedar con un desconocido en la calle, si no también por que el juego en cuestión era para mayores de 18 años por su contenido violento, delictivo, sexual y con un lenguaje inapropiado. Voy a focalizar el tema en el uso de las nuevas tecnologías, pero también deberíamos reflexionar sobre qué contenido audiovisual compramos a nuestros hijos.

No voy a comenzar dando cifras sobre el porcentaje de acceso a smartphones/tablets/redes sociales que tienen los niños, pero podéis imaginar que es muy alto y cada día crece más. Pero esas cifras no nos dirían nada, pues lo importante no es el acceso que tengan, si no el uso que le den.

Sabemos que con un teléfono hoy en día se puede hacer prácticamente de todo y acceder a todo tipo de información. Y aquí llega la pregunta: ¿Están preparados los niños para acceder a toda la información? Preguntado así, seguro todos respondéis que no. ¿Entonces por qué tan alto porcentaje de niños se pasan el día pegados al Whatsapp? ¿Es desconocimiento? ¿Es irresponsabilidad? ¿Es despreocupación? Evidentemente no estoy diciendo que todos los padres que compran un smartphone a sus hijos sean despreocupados o irresponsables por hacerlo, habrá muchos que tomen las medidas que crean adecaudas (restricción de horarios, filtros, no sacar el móvil de casa…), pero sí que los llamaría ilusos. No se puede poner barreras a internet, siempre se nos pasará algo, siempre encontrarán la forma de torearnos, siempre caminarán por el filo dónde no deberían caminar.

¿Deberíamos alejar a los niños de esta tecnología? Por supuesto que no, ellos son el futuro, y tienen que conocer las herramientas y las reglas del juego desde el principio para poder entenderlas y asumirlas. ¡Y vaya si lo hacen! ¿Qué solución propongo entonces? La solución está en el centro, pero no es fácil.

En el panorama actual, sólo Nintendo pone un cuidado exquisito en los niños, para evitar que hablen con extraños y que jueguen a juegos que no sean acordes a su edad, implementando en sus dispositivos controles parentales y evitando en lo posible el chat con desconocidos. No es un buen ejemplo por que para mi gusto son demasiado restrictivos, tanto que para el jugador adulto ponen demasiadas trabas a la diversión. Recortan nuestras opciones alegando que su público potencial son los niños, pero no piensan en que los adultos de ahora somos los niños del pasado que crecimos con Nintendo pero que ahora le exigimos algo más. ¿Es buena la solución de Nintendo? Bueno…es efectiva con los niños, pero nos fastidia a los demás.

Por suerte el mundo de los smartphones es mucho más abierto, va destinado a todo el mundo y las opciones son infinitas. ¿Cómo podríamos compatibilizar la seguridad férrea de una consola Nintendo con la libertad de los SO que hay actualmente en los teléfonos? Pues ya os lo digo, no se puede. ¿Deberíamos entonces tener modelos destinados a niños que les impidiera por hardware sufrir los peligros del lado oscuro de la sociedad? No se cómo de viable o efectivo sería, pero desde luego las compañías no están por la labor. Es un negocio ya bastante segmentado como para tener que abrir nuevas líneas que seguramente les reporten muchos menos beneficios en temas de publicidad, compras, suscripciones..etc. Los niños ya tienen teléfonos, ¿Por qué van a crear unos para ellos? ¿Qué beneficio les aportaría? Seguramente ninguno. Así que por aquí vamos mal.

Como siempre, la solución es la más difícil, la menos automática. Si descartamos la prohibición, sólo nos queda la educación. Debemos inculcar a los niños desde pequeños lo que es malo o bueno para ellos, deben entender que tienen que crecer a un ritmo y no arrasar con todo lo que se les presenta ante sus ojos. Que la mayoría de la gente es buena, pero que también existe gente mala (sin crearles traumas o temores) y que ellos no están capacitados para distinguirlos todavía. Tiene que saber qué cosas son delito, tienen que ver venir el peligro y evitarlo a toda costa, tienen que entender que al otro lado no siempre hay un niño como tú.

Muchas veces el motivo por el que se accede a comprar un movil a un menor es el de la seguridad. Que pueda estar en contacto con nosotros en cualquier momento, sobre todo cuando empiezan a salir fuera de casa solos. Bueno, hay alternativas, hay teléfonos móviles de la antigua escuela sin internet mucho más baratos, hay dispositivos GPS para saber la situación en todo momento de nuestro hijo…no es necesario que caminen por la calle con un teléfono de 200€

smartphones-niños
Mirad la mirada de la niña de la tablet, es un puto zombie.

Antes de acabar, me gustaría parar un momento en un tema que no hemos tratado. Hemos hablado de la conveniencia o no de la smartphonización (toma ya) de los niños en base a los peligros que conlleva. Pero aunque sea totalmente seguro…¿Deberían los niños cambiar algo de su tiempo en la calle, en el parque, en las plazas o jugando en casa con sus amigos por estar en el sofá comunicándose con ellos por las redes sociales? Seguro que vuestras respuestas serán de nuevo que no. Y de nuevo sigue ocurriendo. Las preguntas y las respuestas generadas probablemente serán las mismas que antes. Las soluciones, al no exisitir en este caso un peligro evidente para la seguridad (al menos física) del menor, no me voy a aventurar a proponerlas. Por que en este caso sí que lo veo más personal y de cómo cada uno quiera lidiar con el tiempo libre y el ocio de sus hijos. Pero como dije al principio, tenéis en los comentarios todo el espacio que queráis para debatir, sobre este segundo tema agradecería que fueran padres que se encuentren en la situación.

Espero de verdad que utilicéis los comentarios por que es un debate que me gustaría mucho mantener.

Gracias por leerme y ya nos veremos en textos mucho menos serios (y largos).

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  • http://www.letsgeek.es Jero Sevilla

    Israel, primero de todo, felicitarte por esta reflexión en forma de artículo que nos has regalado. Tu punto de vista se acerca mucho al mío, si no son idénticos. Creo que los smartphones para los niños, les pueden aportar muchas cosas positivas. Claro que hay “peligros” o “factores negativos”, pero se solucionan como tú dices educando a los niños. El problema es que en general no hay término medio, o se le da toda la libertad del mundo al niño, o se le tiene atado con grilletes.

  • Paloma Guerra Cáliz

    Muy interesante!!
    Personalmente creo q es muy importante controlar los contenidos al alcance de los pequeños de la casa, y evitar el abuso en el uso d las nuevas tecnologias!
    Y como bien decís, sobre todo educación.

  • harukiya

    Sobre todo educación por que primero les servirá no sólo en este ámbito, si no en todos los demás de la vida. Y segundo por que el control con los dispositivos que tenemos hoy en día es imposible, y la cosa irá a peor.

    Gracias por vuestros comentarios Jero y Paloma.